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GUÍA COMPLETA PARA AHORRAR SI ERES AUTÓNOMO

27 Sep, 2019

 

Desde los trámites burocráticos hasta sencillos trucos para el día a día

 

Salir a flote…o no. Esa es la cuestión, con permiso del gran Shakespeare. Si eres autónomo y te sientes ahogado con cuotas e impuestos, como declara más de la mitad del colectivo #nacidosparaserautonomos, debes saber que hay opciones para hacerte más liviano el camino, ya estés iniciando tu actividad o lleves un tiempo en funcionamiento.

 

Antes del inicio de la actividad

 Según Eva Buenafe, responsable del Departamento Fiscal del Bufete Prolegue, lo primero que podemos hacer es deducir los gastos previos. Antes de comenzar una actividad, es cuando se necesita una mayor inversión y, por tanto, un mayor ahorro. Existe la posibilidad de la deducción de IVA e IRPF de gastos para la puesta en marcha de la actividad. Solo hay que informar a Hacienda presentando modelo censal 037.

Los gastos de inversión previos a la actividad y los seguros de salud pueden deducirse

Aunque no estén directamente vinculados a la actividad del autónomo, los seguros de salud son gastos deducibles en el IRPF, como las primas pagadas por el contribuyente para su propia cobertura y la de su cónyuge e hijos menores de veinticinco años que convivan con él. Existe un límite de 500 euros anuales por persona, que se amplía a 1.500 en caso de personas con discapacidad.

 

Durante la actividad

 Los planes de pensiones también son una manera de lograr un ahorro fiscal importante al llegar el tan temido momento de la declaración de la Renta. El autónomo puede desgravar en su IRPF sus aportaciones anuales hasta un máximo de 8.000 euros.

¿Cuántas veces nos hemos encontrado con clientes que no pagan? Y, sin embargo, el IVA de las facturas emitidas se tiene que pagar sí o sí trimestralmente. La buena noticia es que este IVA se puede recuperar. Se necesita haberlo requerido de forma notarial o judicial y que hayan pasado seis meses desde la emisión de la factura. Se puede emitir una factura rectificativa que se incluirá en la declaración trimestral de IVA.

Otro de los trucos para minimizar las cargas impositivas de los autónomos es acogerse a las bonificaciones de la cuota. Si hasta ahora no has tenido claro este punto, toma nota:

· La tarifa plana será de 60€ mensuales, cotizando por la base mínima o un 80 % de bonificación en caso de cotizar por bases superiores a la mínima establecida.

· Los meses de actividad del 12 al 18, la cuota será de 141.65 euros mensuales (50 % de reducción de la cuota mínima por contingencias comunes, es decir, si el autónomo, por accidente o enfermedad, no puede trabajar y debe ser atendido por la Seguridad Social).

· Del 18 al 24, 198.31 euros mensuales (30 % de reducción).

· Y los meses del 24 al 36, solo para nuevos autónomos menores de 30 años y autónomas menores de 35 años, son 198.31 euros (30% de bonificación).

 

El IVA no cobrado se puede recuperar

 Durante la baja de paternidad ampliada y la baja de maternidad, la Seguridad Social se hará cargo del 100 % de las cotizaciones mientras se esté de baja. Durante los 3 primeros años tras ser madre, se tiene derecho a la deducción por maternidad al presentar los impuestos anuales y también a la deducción por gastos de guardería.

 

Cambios en la actividad

Hay ciertas actividades que son estacionales, con períodos de parón. Se puede optar por darse de baja en la Seguridad Social, teniendo en cuenta siempre que al hacerlo hay que esperar tres años para poder volver a aplicar la tarifa plana (habrá que valorar si interesa darse de baja o no).

Al pasar de persona física a sociedad también hay bonificaciones. El autónomo declara sus beneficios en renta a un tipo que depende de sus condiciones personales, mientras que las sociedades van a un tipo fijo en el Impuesto de Sociedades del 25 %. Por ello, siempre que el tipo impositivo de renta sea superior al 25 %, interesará más declarar por sociedades y constituir una.

Hay pequeños gestos diarios que también pueden suponer, al final del año, un ahorro importante para los autónomos

 

El más fácil todavía

Hay pequeños gestos diarios que también pueden suponer, al final del año, un ahorro notable para los autónomos, aunque en su momento no seamos demasiado conscientes de ellos.

Por ejemplo, según los asesores fiscales de declarando.es, es aconsejable ir mirando con cierta frecuencia lo que nos sale a pagar en el trimestre, en lugar de esperar a última hora, para evitar sorpresas. Si los impuestos suben mucho, quizá es mejor plantearse retrasar unos días la entrega de un producto o servicio, para que tribute en el siguiente trimestre.

Sacar un extracto bancario y puntearlo o fotografiar todos los justificantes de pagos que tengamos, puede suponer un ahorro notable

Debemos revisar todos los pagos que hacemos por el banco, para no dejarnos gastos por incluir, por desconocimiento o, simplemente, por despiste. Con sacar un extracto bancario y puntearlo y también fotografiar todos los justificantes de pagos que tengamos, bastará para saber qué podemos incluir como gastos de la actividad profesional. Para controlar el gasto, mejor pagar con tarjeta o hacer transferencias que pagar en metálico.

Es mejor usar una cuenta bancaria exclusivamente para el trabajo por dos motivos: 1) Será más fácil controlar los gastos y 2) Si Hacienda nos hace una inspección, evitaremos mezclar cuestiones laborales con personales.

Por último, una forma sencilla de evitar gastos es trabajar desde casa y ahorrar costes de alquiler o desplazamiento. “Además, si tienes la oficina en casa te puedes deducir algunos gastos, según el porcentaje que la oficina represente en el total de tu vivienda, como el IBI, la basura, etc… “, explica Eva Buenafe del Bufete Prolegue.

Si trabajar desde casa no es posible, siempre se puede optar por el coworking, o espacio de trabajo compartido, que suele tener buenos precios y ofrece servicios, como cursos, espacios para reuniones y posibilidad de hacer contactos laborales fructíferos. Y, por qué no, de unir esfuerzos para salir a flote… juntos.

 

Fuente:  La Vanguardia